Comenzó siendo una curiosidad más. ¿Qué sería de nosotros si todas nuestras vivencias y memorias pudieran ser almacenadas para siempre y recuperadas a nuestro antojo? Ahora, la captura audiovisual de las experiencias diarias es una realidad que recibe el nombre de lifelogging (bitácora de vida) y consiste en recopilar datos, diariamente, sobre experiencias personales a través de sensores portátiles. En otras palabras, es documentar nuestra vida con dispositivos capaces de medirlo y registrarlo todo, como ubicación geográfica, frecuencia cardiaca, dietas, horas de sueño y momentos de ocio.