Pete Buttigieg, el aspirante más joven a la Casa Blanca, ha decidido poner fin a su campaña por la candidatura demócrata a las presidenciales tras el descalabro sufrido en las primarias de Carolina del Sur este sábado. Buttigieg, de 38 años, ha dejado su huella en esta carrera no solo por ser el primer precandidato abiertamente homosexual de la historia, sino por haberse colocado en los primeros puestos de una superpoblada pugna -ha llegado a haber más de 20 contendientes- con poca más experiencia que la alcaldía de South Bend, una ciudad de 100.000 habitantes en Indiana.